Durante el ejercicio, nuestros músculos producen un exceso de calor que debe ser expulsado para mantener el cuerpo funcionando correctamente. Sudar es el mecanismo que permite que esto suceda, y gracias a él, conseguimos mantener nuestra temperatura corporal a niveles más o menos constantes (37º aprox.).
Por cada 600 Kcal que gastamos (40’ de carrera, natación, ciclismo), se pierde alrededor de 1 l. de Sudor, y esta cantidad aumenta con factores como temperaturas elevadas o usar ropa no transpirable.
Si practicamos nuestros programas de actividad física, sin reemplazar el fluido que hemos perdido, nos deshidrataremos. La deshidratación traerá efectos adversos para nuestra salud y técnica de ejecución, y se mide por la pérdida de peso corporal. Según el porcentaje de peso perdido se presentarán diferentes síntomas, que irán desde calambres, mareos, dolores de cabeza, hormigueos, e incluso se puede llegar a la muerte en casos extremos.
La rehidratación se considera científicamente como imprescindible. Pero sobre todo, es necesario dosificar los líquidos en cantidad y tiempo. A este respecto, las recomendaciones del American College of Sports Medicine son, entre otras:
- Tomar suficiente líquido a lo largo del día (agua, bebidas deportivas, jugos de frutas, bebidas sin cafeína).
- Beber alrededor de 500 ml de líquido 2 horas antes de iniciar el ejercicio (para tener suficiente tiempo para orinar).
- Beber alrededor de 250 ml, 15 min antes del ejercicio.
- Beber continuamente para reemplazar pérdidas durante el ejercicio (250-500 ml, cada 15-20 min).
- Beber 750 ml Por cada 500 g de peso perdido, después del ejercicio.
Existen diferentes tipos de bebidas en el mercado, pero no todas son adecuadas para hidratarse durante el ejercicio:
- Las bebidas inteligentes, incluyen vitaminas, pero contienen estimulantes como la cafeína, la taurina o el guaraná, que pueden provocar deshidratación, y al estimular, desgastan las reservas de energía del cuerpo.
- El agua es el hidratante universal y puede ser utilizada para rehidratarse durante el ejercicio. No obstante, elimina la sensación de sed antes de que se esté totalmente hidratado y no repone los minerales perdidos, además de que estimula más rápidamente la eliminación de líquidos por medio de la orina.
- Las bebidas deportivas han sido creadas para rehidratar rápidamente durante el ejercicio. Sin embargo, no todas son iguales; hay que buscar en las bebidas cuatro puntos clave:
1. Deben tener 14 g. de carbohidratos por cada 240 ml.
2. Mezcla adecuada de carbohidratos (sacarosa, glucosa y fructosa).
3. Sin gas.
4. Nivel adecuado de electrolitos (sodio y potasio).
La bebida que se utilice para hidratarse debe estar más fría que la temperatura ambiente, para que se absorba más rápidamente.

y el exceso de azucar en las bebidas. Si tomas coca cola olvídate de adelgazar colega.
ResponderEliminarBuenísimo
ResponderEliminarSaludos